Qué es Fonoma. Telecomunicaciones en Cuba

Cuba es un país conocido, entre otras cosas, por el ron, el comunismo y el guaguancó. Lo primero es una bebida internacional, lo segundo es una palabra muy sonora pero muy reduccionista y lo último es un baile típico popularizado por Orishas, pero que pocos saben bailar. De Cuba como país y como cultura(s, en plural mejor porque el mix allí es alucinante), podríamos hacer varias disertaciones. Desde el sincretismo religioso a la comida, pasando por las estancias allí de Hemingway o Lorca ; sólo en Cuba, ocurren muchas cosas. Una muy curiosa y muy pop es la situación de las telecomunicaciones en Cuba, en un clima de diáspora cubana que si no se explica, difícilmente podemos entender o imaginar.

El sistema de telecomunicaciones de Cuba está “anticuado”.
La palabra anticuado no es otra cosa que una alusión a nuestro propio etnocentrismo, que nos hace ver y comparar el resto de culturas con la nuestra, desde un punto de vista evolutivo,lineal y único. Pero lo cierto en este caso es que sí: con respecto a los países que disponen de internet en casa y 3 o 4G en el celular, la comunicación por datos en Cuba es lenta, deficiente y escasa.
Pese a las trabas para garantizar asilo y visados a cualquiera en eso que llamamos “países desarrollados” (ja-ja), los cubanos actualmente están desarrollando sus vidas en multitud de países, pero manteniendo en su diáspora el apego por su Isla, su gente y su cultura.
No es tan así con su gobierno, responsable en alguna medida de ciertos obstáculos en la vida de los cubanos.

Tanto el teléfono como internet, funcionan en Cuba como hace unos años funcionaban los teléfonos móviles en España: por recargas de saldo.
Las personas acuden a un estanco, o a algunas cafeterías, compran tarjetas, rascan un código y lo insertan en su dispositivo para conectarse a la red o hablar con su familia. La venta de esas tarjetas de saldo en CUC (la moneda usada por cubanos y turistas para transacciones dentro de la isla, por ser más equiparable al dólar $ que el peso cubano) corre a cargo de multitud de empresas que contribuyen de alguna forma con la entrada de divisas extranjeras en el país caribeño. No es casualidad que el precio del minuto de llamadas a Cuba sea el más caro del mundo, o que las recargas telefónicas funcionen por promociones mensuales (…), pero tampoco es el tema en el que queremos hacer hincapié (por ahora).

Lo interesante de las telecomunicaciones en Cuba es, sobre todo, la forma que tienen los cubanos de conectarse a la wifi (que allí se llama Nauta) y el itinerario que comúnmente siguen para acceder a internet: una vez disponen de su recarga, los cubanos acuden a las “Zonas WIFi Nauta”, que ETECSA (el monopolio de las telecomunicaciones de Cuba) ha habilitado para la conexión y desde allí, en público y rodeados de más gente, y normalmente de un calor tropical caribeño, acceden a Facebook, Twitter y una larga lista de apps desarrolladas en consecuencia con la escasez de datos, para hablar con sus allegados más alejados en ese momento.

La imagen de un grupo de gente en la vía pública mirando a sus dispositivos es común en La Habana.

Los amigos y familiares desde el extranjero, que sí disponen de facilidades de acceso a internet, pueden también recargar a las personas dentro de Cuba si las empresas disponen de este servicio online. Esto fomenta entre los cubanos una cohesión especial y un uso popular de las redes que extiende de alguna forma una empatía con aquellos iguales que rezan por no desesperarse en una de las caídas que sufre el defectuoso (y caro) servicio a la red.

Y aquí es donde entra Fonoma: casi exclusivamente formada por cubanos, pero abierta a la mezcla de culturas y predispuesta a la innovación y las nuevas tecnologías, Fonoma es un servicio de recargas a Celulares e Internet WiFi Nauta a Cuba, que funciona completamente online. Tanto es así, que hasta los trabajadores de la empresa funcionan con un formato de trabajo deslocalizado. La empresa puede presumir tanto de ser intercultural como de ser multidisciplinar, profesionales de toda índole forman parte del equipo, desde matemáticos (que hacen honor a la fama de esta disciplina en Cuba) hasta periodistas, pasando por desarrolladores e historiadores del arte.

Hay competidores; Cuballama, Ding, DimeCuba… La mayoría funcionan con las antes citadas tarjetas de recarga y también online. Cada una tiene un marketing, y un posicionamiento frente al target diverso. No son pocas, la comunicación se hace una necesidad básica en una sociedad que crece, se expande y, aún así, migra.
Pero si hemos de hablar de la chispa que encienda lo que puede ser una auténtica revolución (guiño guiño) cubana en las telecomunicaciones, podemos hablar de esta empresa que está en pleno crecimiento.
Aún hay intrigas por saber si este avance en las comunicaciones vendrá de la reciente, pero aún poco desarrollada, entrada del internet Nauta en los hogares cubanos. Pero de lo que no parece haber dudas es de que vaya a ser Fonoma  un agente protagonista en esta (pos)modernidad y en la apertura y conectividad mejorada que los cubanos reclaman.

Una empresa como esta, insertada (aunque no físicamente) en un contexto como el que estamos presentando, se hace merecedora de nuevos comentarios y análisis, de modo que este no es el primero ni será el último. Pero os dejamos un enlace al blog de Fonoma, que, independientemente de la actividad empresarial, lo escriben cubanos conectados y tratan temas de cultura y tecnología muy ilustrativos de la sociedad cubana actual más popular. No os lo perdáis.

Autor: Antropoploga

Antropóloga, aprendiz, emprendedora y escritora... me va la ironía, la crítica y la reflexión. El pensamiento único y yo no nos llevamos bien; tan pronto detecto un dogma, se me vienen falacias a la cabeza, y luego falos. Un sinvivir.

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