La Droga no me quita la Ansiedad

Hablando con varios amigos últimamente, descubro que la ansiedad, como “enfermedad mental leve”, está muy extendida.

Yo sobreviví a un suceso traumático en 2016 que me causó, entre otras secuelas, episodios de ansiedad, primero aguda y después más “normalizada”; sin crisis.
Dos años después sigo ejercitándome para no sucumbir a ciertos “estados mentales” ansiosos.

 

Veo frecuentes pero no conscientes casos de “Personas con ansiedad”, de modo que este post quiere servir de ayuda para aquellas que tienen, incluso sin saberlo, problemas para enfocarse, razonar y determinar una versión de “la realidad” lo más realista posible.

¿Qué es para mi la ansiedad?
Primero; no tener la mente clara. Sentir que hay rumiar de pensamientos, angustia por la velocidad a la que van, esa sensación de empezar pensando algo a las 5am y darte cuenta 1 hora más tarde de que has perdido 1H de sueño.

Y segundo; pensamientos distorsionados: versiones poco coherentes de uno mismo, de los demás y de la relación con ellos. Hay varios tipos, aquí expongo una recopilación personal con tipologías y su correspondiente versión realista o “no ansiosa”

En terapia cognitivo-conductual, la más común por estos lares y en este tiempo, se usa un esquema parecido a este. Y al paciente en general se le explica que las tres categorías están unidas y se “provocan” una a otra.

La única categoría en la que podemos influir sin medicación es la Conducta

Cambia una conducta: cesa o provoca un pensamiento determinado y esto se traduce en una emoción.Con ansiedad ocurre que: sientes una emoción (negativa), te hace pensar de forma distorsionada y te lleva a conductas insalubres como “no amar al prójimo” o a ti mismo (en plan dramático)

Puede ocurrir en otro orden: Pensamiento distorsionado, te lleva a emoción negativa, y tienes conductas del tipo: depresivo, ansioso, violento, apático…

El mundo en el que vivimos, la mercantilización constante y pornográfica de las emociones, nos llevan a la necesidad y persecución de un estado de salud mental que nos mantenga productivos durante más horas.

Esto se traduce en una “psicología positiva” o “de la positividad”, barata y vacía, que nos niega las emociones negativas, por improductivas, para mantenernos on fire 24/7.

Ojo, las emociones negativas tienen unas funciones en nuestra supervivencia, y el que no lo sepa que se mire Inside Up para empezar. 

Algunas conclusiones:  La ansiedad se puede tratar. Se debe además para no normalizar conductas nocivas para uno mismo y para los demás durante la normal convivencia.

Jefes, parejas, familiares, hijos..; todos son susceptibles de padecer algún síntoma de ansiedad: las diferentes jerarquías y relaciones de poder pesan para que la violencia se ejerza desde el ansioso hacia sus semejantes. (De modo que si podéis identificar en los demás conductas que os desconcierten un poco porque no tienen coherencia ni continuidad, recomiendo no perder la paciencia).

La ansiedad tarda en superarse, sobre todo si es aguda, porque solemos ir acumulando handicaps emocionales no resueltos, eludidos durante la infancia y la adolescencia, que dejan huella en nuestra educación emocional.

La sobreexposición, la pornografía de las emociones, la dependencia de la autoimagen idílica en las redes social… han dejado a un generación milleniall (y posteriores) con claros riesgos de padecer este tipo de trastorno. Las generaciones anteriores tampoco podían alardear de una educación emocional sólida

¡La ansiedad se cura! Es la parte buena, y a cada uno le sirven distintos tratamientos.

Si quieres escribirnos con aquello que te ha servido a ti, lo añadiremos a un post sólo explicando técnicas para lograr la paz mental.

Ooooooohmmmmmm.