El Amor I

«El hombre ha comprado cerebros, pero todos los millones del mundo han fracasado en comprar el amor. El hombre ha dominado los cuerpos, pero todo el poder de la Tierra no ha sido capaz de dominar el amor. El hombre ha conquistado naciones enteras, pero todos sus ejércitos no pudieron conquistar el amor. […] El amor tiene el poder mágico de hacer un rey de un mendigo.
 
Sí, el amor es libre; no puede habitar en ninguna otra atmósfera. En libertad se da así mismo sin reservas, abundantemente, completamente»

 

Emma Goldman. Anarchism and Other Essays. 3rd ed. (New York: Mother Earth Association, 1917), 93

Nuevo posicionamiento en el sector dating. Marketing AdoptaUnTío

Trasladémonos a la primavera de 2013, habían muerto Margaret Tatcher y Hugo Chávez, y Supermán cumplía 75 años. En nuestras televisiones no había First Dates, ni estaba Carlos Sobera ayudando a encontrar el amor, pero apareció un espacio de publicidad en el que, para sorpresa de todos, se anunciaban hombres.

La campaña de branding no dejaba indiferentes: el supermercado de tíos llegaba para ser consumido. Un formato nunca antes visto en una web para ligar (sector dating), anuncios llamativos y sexys en televisión.
Era novedoso por muchas razones:

En primer lugar, los diferentes anuncios de la campaña mostraban una variedad de características masculinas con el sex appeal elevado a la máxima potencia. Todo lo que en un hombre podía gustar, gustaba. Y además «eran diseñados» para que gustaran. Insertaban un toque de humor al final de cada anuncio con una abuelita que hablaba con el modelo en cuestión diciéndole algo que rompía el clima sexy de manera simpática. Esta parte del sketch además redondeaba el círculo de confusión y sorpresa para las que por primera vez veíamos el anuncio, y conseguía que, al menos por curiosidad, entráramos en la web.

Tampoco dejó indiferentes a los hombres, hubo algún que otro forocochero sintiéndose un objeto a causa de esta publicidad, un tanto sexista -Nunca al nivel de los anuncios que cosifican mujeres, pero eso es otro debate-

Otra novedad de la web de citas con respecto a sus similares era precisamente su «orientación a las clientas»: no estaban ofertando una aplicación para encontrar pareja, sino un supermercado en el que los hombres (heterosexuales) eran el producto que las mujeres (heterosexuales) podían escoger de un estante o devolverlo.
Colectivos a parte, el segmento estaba claro. El impacto de la herramienta aún por ver, y sus chats llenos de conversaciones confusas sobre lo que era o no «feminista» a la hora de ligar –palabrita de usuaria-

La web funciona con una interfaz diferente según el género con el que te inscribas en la página, si el usuario es mujer tiene «la comodidad» de poder ser quien decide si establece contacto con un hombre usando las opciones de hablarle directamente, meterlo en tu carrito o aceptar su hechizo.

En este caso es la mujer la que puede romper la barrera del match. Además resulta muy llamativa además por su formato de ecommerce: una funcionalidad clara es la de «añadir al carrito». Pretende también más sociabilidad con un apartado de blog propio con post de temática diversa.


Otros apartados diferenciados según género del usuario son «Viene con» y «Confesiones»
En caso de que seas hombre tienes una cantidad de hechizos limitados (que aumentan en una versión de pago de la app) y podrás hablar con las chicas si te aceptan, te hablan o te meten en su carrito. Todas las acciones suman puntos en los perfiles de usuario y existe una app para IOS y Android.

 

 

 

 

 

Para ambos géneros presenta un apartado «Lista de la compra» en el que los usuarios pueden detallar lo que buscan.

 

 

 

El formato de esta web de citas es lo que da a la start up su juego. El proyecto nació en 2009 de la mano de dos amigos franceses y no supone una novedad porque sea mejor para conocer gente, sino por su marketing.

La web no hace otra cosa que perpetuar unos roles entre hombres y mujeres cis, pero con esto y una estética diferenciadora han logrado el éxito de más de 5 millones de usuarios en Francia, el país donde empezó la start up. Desde la dirección de la página web afirmaban en 2013:

«El éxito de Adopte un mec vino en primer lugar gracias a su sólido concepto que pone todo el poder en manos de la mujer, en un universo glamouroso»

Aquí los hombres, aunque con la imagen de producto, son el sujeto activo: han de buscar quien los adopte y emitir para ello las señales pertinentes. Asumen el riesgo del «no» pero pueden apostar por varias opciones.
Las mujeres en cambio, son el sujeto pasivo: pueden «elegir» y tienen la opción de «protegerse» de los productos demasiado insistentes detrás de la opción del carrito o rechazando los hechizos. Se convierten en el más cotizado de ambos productos y además en adquisidoras que compiten por el mejor producto; la web ha querido mostrar en los perfiles de hombres un apartado titulado «Tus Rivales», compuesto por las chicas con perfil desbloqueado a la vista del resto de mujeres, que están en contacto vía carrito o hechizo con el chico cuyo perfil visites.

 

El tratamiento de la oferta y la demanda en la web es insólito, y va evolucionando con el tiempo: tiene también una fuerte presencia en redes sociales, empezó con banners de facebook en los que figuraba el mensaje «A tus amigos Ana y Marcos les gusta adoptauntio», y hoy existe la posibilidad dentro de la web «recomendar el producto a una amiga», haciendo de la página una apuesta por la naturalización del uso de la aplicación en redes sociales.
Podemos decir que la web, destacada por su publicidad en la que aparecen estereotipados hombres de las más diversas variedades; melenas, hipsters, pelirrojos… resulta atractiva por aquello en lo que es pionera: su forma más que su fondo y la pretensión de comunidad entre los usuarios (siempre que no sean rivales).